Actuaciones de final de curso: una tarde de alegría e ilusión

escenario con guitarra española y mantones de flamenco

El pasado 31 de mayo, poco antes de las 17:00h, el salón de actos del Colegio Mayor Larraona se encontraba lleno de padres, abuelos, niños pequeños y amigos. Estaban esperando que se abriera el telón y empezaran las actuaciones que con tanta ilusión habían preparado los alumnos de Rubén Acien, Mari Cruz González y Ainhoa Ziaza. A un lado de la tarima descansaba una guitarra española, el remate para un escenario decorado al estilo flamenco (mantones, farolillos…) que rezumaba alegría y desparpajo; al igual que las niñas que entraron pasados unos minutos de las 17:00h.

  proyección vídeo sobre historia de flamenco

 

Viva el flamenco… y la zumba 

Antes de comenzar con el baile, y después de dar la bienvenida al público, se proyectó un breve vídeo sobre la historia del flamenco, como introducción a “las sevillanitas, los tangos… todo lo que queda por venir”, como explicó Rubén.  

 

profesores de flamenco bailando

 

Puso en contexto el espectáculo que iban a ofrecer, que además de flamenco incluyó canciones de zumba de las alumnas de esta extraescolar. Los distintos grupos se alternaron unos con otros, ofreciendo un espectáculo variado y entretenido desde el punto de vista visual, musical y personal. 

 

profesor mirando alumnas bailar flamenco

 

La alegría de compartir 

Entre las bambalinas y pasillos del salón de actos, los profesores iban animando, coordinando y ayudando a cambiarse al alumnado flamenco, que sorprendió con una vestimenta distinta en cada canción. Los más mayores, del grupo de Mari Cruz, tenían algo de práctica en esto de las exhibiciones, ya que habían estado actuando en distintas residencias de ancianos e incluso en el mismo Colegio Mayor Larraona.  

 

adultos bailando flamenco

 

Las mujeres lucían orgullosas sus faldas y su vestuario,guapísimas con los trajes”, como suele comentar Mari Cruz. También tenían algo de nervios, al igual que las niñas. 

 

mujer vestida de flamenca dando una vuelta

 

Las pequeñas bailaron con mucha ilusión, no solo por poder enseñar a sus familiares lo que han estado aprendiendo durante el curso, sino también porque por fin pudieron bailar sin mascarillas, dejando ver su sonrisa de alegría, de compañerismo, y a veces también, por qué no, de humor, al ver que fallaban en algún paso.  Porque lo importante no era hacerlo perfecto, sino disfrutar. Las niñas de zumba lo entendieron muy bien, ¡se nota que se divirtieron! Saltaron, movieron brazos y piernas, con mayor o menor coordinación, y rieron entre ellas. Su profesora, Ainhoa, agradeció que pudieran estar allí y animó al público a disfrutar con ellas de una actuación preparada “con mucho cariño”  

 

alumnas nerviosas mientras se abre el telón

 

Los familiares aplaudieron, jalearon y grabaron a sus pequeñas; contentos por ellas a pesar del calor de la tarde y mientras hacían gestiones varias (“espera que tengo que cambiarle a tu hermana”, “venga que nos tenemos que ir ya”), propias de los papás y mamás. En nuestro polideportivo confluyen todas las generaciones, ya sea en las clases, extraescolares, en el gimnasio o en el Colegio Claret Larraona, al que muchas de nuestras alumnas acuden. Para todos fue una buena iniciativa.

 

chicas bailando flamenco

 

Contentos con el resultado y con haber podido llevarlo a cabo, esperamos organizar el año que viene otra tarde de actuaciones de los distintos grupos de baile –e incluso de alguno más– para poner de nuevo el broche de oro al curso académico y deportivo. 

 

personas aplaudiendo al final del espectáculo