El movimiento también se entrena

Alumna estirando

Cuando somos jóvenes, la movilidad y flexibilidad forman parte de nuestro movimiento de manera natural. Nos movemos con libertad, sin rigidez y casi sin darnos cuenta. Con el paso del tiempo, estas capacidades se van perdiendo progresivamente. Aun así –independientemente de la edad o el nivel deportivo– sigue siendo decisivo trabajarlas para entrenar mejor, sentirse bien y llevar una vida funcional.

 

Profesora y alumnas en clase de gimnasia rítmica

 

Movilidad y flexibilidad, ¿qué son?

Aunque a menudo se utilizan como sinónimos, movilidad y elasticidad hacen referencia a conceptos diferentes, pero complementarios.

Flexibilidad: es la capacidad que tiene un músculo para estirarse y alargarse. Se refiere a cuánto puede “ceder” el músculo cuando lo estiras, normalmente de forma pasiva, es decir, sin que tengas que hacer fuerza. Por ejemplo, cuando te inclinas para tocar tus pies y mantienes la posición unos segundos, estás trabajando la flexibilidad. No implica control ni fuerza, solo la capacidad del músculo de estirarse.

Movilidad: es la capacidad de mover una articulación por todo su recorrido de forma activa y con control. Aquí no solo importa que el músculo se estire, sino que también tengas fuerza y estabilidad para mover y sostener esa posición tú mismo. Por ejemplo, hacer una sentadilla profunda con buena técnica o levantar la pierna alto sin ayuda demuestra buena movilidad. Es movimiento con control, no solo estiramiento.

Pero ¿Por qué entrenarlas?

 

Alumnos polideportivo en clase de Tonofit

 

Mejor movimiento, mejor rendimiento

Un buen nivel de movilidad y elasticidad facilita la ejecución de los ejercicios. Movimientos como correr, agacharse, girar o levantar los brazos requieren amplitud, control y coordinación. Cuando el cuerpo no presenta esa rigidez, los gestos se hacen con mayor facilidad y menor esfuerzo, lo que repercute positivamente en el rendimiento.

 

Lesión deportiva

 

Prevención de molestias y lesiones

La rigidez muscular puede provocar que compensemos esa falta de movilidad en otras zonas del cuerpo, lo que aumenta el riesgo de sobrecargas, tensiones innecesarias o molestias repetidas. Con el tiempo, estas compensaciones aumentan la probabilidad de sufrir lesiones de mayor calibre.

Trabajar la flexibilidad y movilidad de forma regular ayuda a mantener un equilibrio muscular adecuado y a realizar los gestos dentro de nuestras rutinas con mayor seguridad. De esta manera, el cuerpo llega mejor preparado a las exigencias del entrenamiento y reduce el riesgo de forzar nuestras articulaciones. Además, conservar un buen rango de movimiento facilita la recuperación tras el esfuerzo físico y contribuye a ser más continuos en la práctica.

 

Estiramiento agarrarse pierna

 

Un trabajo para todas las edades

Mantener una buena movilidad y elasticidad facilita muchos los movimientos del día a día, como agacharse, levantarse del suelo, caminar con soltura o alcanzar objetos. Cuando el cuerpo conserva un buen rango de movimiento, estas acciones se realizan de forma más cómoda y natural.

Y este trabajo es importante a cualquier edad. Aunque con el paso del tiempo se pierdan capacidades, estas pueden entrenarse y mantenerse, favoreciendo la autonomía y la seguridad. Incluirlas dentro de la rutina ayuda a conservar la calidad del movimiento y a afrontar las exigencias diarias con mayor confianza, sobre todo en edades más avanzadas.

 

Profesora de Yoga Larraona

 

Cómo entrenarlas

La movilidad y la elasticidad se pueden trabajar en sesiones cortas y con ejercicios sencillos. Pueden integrarse dentro del calentamiento, en la fase de estiramientos o como parte específica del entrenamiento. La clave está en la regularidad y en adaptar los ejercicios a las necesidades de cada persona.

Además, existen actividades dirigidas en las que este trabajo tiene un papel protagonista, como Pilates o Yoga, donde se combina el control del movimiento, la movilidad articular y la elasticidad muscular. Este tipo de clases permiten trabajar estas capacidades de forma guiada.